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Full text of "!Carranque! : pasatiempo lírico"

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Queda hecho el depósito que marca la ley, 

Droits de représentation, de traduction et de repro- 

duction réservés pour tous les pays, y compris la Sué- 

de, la Norvége et la Hollando. 







¡CARRANQUEI 

PASATIEMPO LÍRICO 



LETRA DE 

VENTURA DE LA VEGA JL 

música de los maestros 

CERECEDA y MARTÍ 



Estrenado en Madrid en el SALÓN VICTORIA el lunes 
20 de Mayo de 1907 * 

,/ 



MADRIDj 

VELA8CO, IMPBBSOR, MARQUÉS DB SANTA ANA 11 

Teléfono número 661 
1007 



A m COMPADRE 



®. Juan (Wdá del $}eál 

¿jedica eáíe * modedio iia^ajio 



677620 



REPARTO 



PERSONAJES ACTORES 

ROSA Srta. Esther Navarrete. 

CARÉANQUE Don José Balsalobre. 

EL CABO LUNA Laureano Serrano. 

BARTOLO. José R. Portillo. 

BLAS... Gregorio Samper. 



ÉPÓCA ACTUAL 



Derecha é izquierda, las del actor 



Esta obra pagará de derechos de propiedad la 
mitad que una zarzuela en un acto. 



apar'- - ~ m& 



¡CARRANQUE! 



CUADRO ÜNICO 

Tapias del patio de un cuartel; á la izquierda cerca de la tapia, un 
banco de piedra ó madera. 



ESCENA PRIMERA 

El CABO solo 

CaBO (Sale por la derecha llamando.) ¡Carranque! |Ca- 

rranque!¡Carranque...!¡Que si quieres! Nada, 
no parece ese animal por ninguna parte. 
¡Carranque...! Pero señor, ¿qué le habré yo 
hecho á mi teniente para que me haya to- 
mado esa rabia? Antes de ayer me llamó y 
me dijo: «¿Cómo van esos quintos?» «Mar- 
chando, mi teniente.» «Ya sé que es usté 
muy listo.» Muchas gracias, mi tenienW. 
«Pero también sé que le gustan á usted mas 
i las faldas de percal, que los pantalones en- 
carnados.» ¿A quién no le gustan? A mí no 
me gustan las faldas de percal: me gustan 
de seda, con encajes. ¡Cada uno en su clase!... 
«Pero es que en la obligación no se puede 
ser tan enamorado, y para quitarle á usted 
de la cabeza el fuego del amor, desde maña- 



í na tendrá usted á su cargo los tres quintos 
| más torpes de la compañía.» Y me mandó 
j á Bartolo, á Blas y á Carranque, que mejor 
\ hubiera sido que me hubiera echado á un ^ 
i Castillo. Menos mal, que la prima de Ca- 
¡ rranque es muy guapilla y como viene á 
I verlo con mucha frecuencia, se pasa el rato 
distraído. ¿Dónde andará ese demonio? ¡Ca- ' 
rranque...! ¡Carranque...! (Mutis izquierda.) 



ESCENA II 

CARRANQUE, tipo ridículo de quinto andaluz, muy bruto. Sale 
nrimera derecha 



CAR. (Asoma nada más que la cabeza.) Sí, busca, bus- 

ca... y chilla lo que quieras. ¡Por más que 
chilles, yo no he de contestarl ¿Será bruto 
ese tío? ¡Pos no sa empeñao en que aprenda 
yo el manejo del fusil! \Miá tú, yo el fusil! 
¡Una cosa que pesa tanto! ¡Si fuá el manejo 
de la cuchara, se comprende! Miá tú cómo 
eso lo he aprendió pronto. En mi pueblo 
como no comía na más que pan y uvas ú 
pan y tocino, pos no macla farta i a cuchara 
pa ná y pero en Madrid... sesmos ma finos. 
Aquí comemos rancho. ¿Eh? Como el que 
no dice na: y pa eso si quejase farta la cu- 
chara. En cuanto llega uno á Madrid, se 
ilustra uno que paece un ceñorito. ¿Y con las 
mujeres? Con las mujeres, tengo una suerte 
atroz. El mismo día que llegué á Madrid, 
me eché una novia, que aquellfo era lo mejó 
de lo mejó. (Qué andares tenía! Se balan- 
ceaba que parecía propiamente un barco 

j cuando va por la mar. (Balanceándose.) ¡Asíi 

¡Así! ¿0<lmo te balanceas tanto, mujé? Le 

0 dije yo un día: y me contestó: «si no me ba- 

lanceo, si es que soy coja.» Claro, yo no me 
había enterao, por las faldas, pero si no, me 
entero. La tuve que dejar porque sisaba 
poco. Ahora le hablo á mi prima Rosarillo: 



_ 9 — 



mejor dicho: yo no le hablo, porque en 
cuanto la ve el Cabo, se pone á hablar con 
ella y no la deja ni un momento. ¡Pero me 
quiere una barbaridad! 



ESCENA III 

DICHO y ROSA, una criadita muy alegre, primera derecha 

Rosa ¡Carranque! 

Car. ¡Rosarillo! ¡Creí que no venías hoy! ¿Qué me 

traes? 

Rosa La mar de cosas. A tí, un cigarro puro, que 
tiró anoche mi señorito, recién encendió. 

(Le da un cigarro con faja.) 

Car. ¡Arzá! Pero oye: ¡está roto! 

Rosa ¿Cómo roto? 

Car. Sí, mnjé: ¿no ves que está amarrao por me- 
dio con un papel? 

Rosa ¡Tontol ¡Si esa es la faja! 

Car. ¡Está fajao! ¡Como los niños chicos! 

Rosa ¡Es que es de la Habana! 

Car. ¡Como yo no he estao allí nunca...! ¿Y, qué 
más traes? A 

Rosa Un paquete de Gmms&BSfmmzo. C4dd4&*m 

Car. ¡Ole y óle y óle! 

Rosa Pero ese no es para tí. ¡Ese es para el Cabo! 
Car. ¿Para el Cabo? Mira... mira... que á mí se 

me figura que tú me la estás pegando con 

el Cabo. 

Rosa Calla, tonto: al revés. Al Cabo, se la estoy 
pegando contigo. . 

Car. (Muy convencido.) ¡Ah, bueno, bueno! Eso es 

otra cosal | Já, já! ¡Tiene gracia! ^ ' 

Rosa ¿Te la hace á tí? 

Car. ¡Muchísima! 

Rosa j Pues calcúlate tú, lo que se reirá él! 
Car. . ¿Pero él lo sabe? 
Rosa ¡Ya lo creo! 

Car. ¡Qué hombres! ¡Se lo aguantan tó! Y ya ves 

tú: tan amigo mío como es. A mí me quie* 
re mucho. 



— 10 — 

Rosa ;Y á mí! 

Car. Toma, á tí te quedrá más. 

Rosa ¡Es natural! 

Car. ¡Oye tú una cosa! ¿Por qué no sientas plaza 

de cantinera? 

Rosa ¿Pero hay cantineras ahora? 

Car. (Muy convencido de su influencia TaiRtar.) ¡Si HO 

las hay, yo diré que las ponganh Asi .estaría- 
mos siempre jnnios[/^€^^Có^ 

Rosa ¡Y qué bien estaría yo con el uniforme! Y 
cuando hubiera guerra iría yo delante de 

todos.... (Marcando el paso militar.) 

Car. Es verdad. jLo que siento es que si tú te po- 

nes delante, yo no podré verte! 
Rosa ¿Por qué? 

Car. Porque yo me pondré á retaguardia. 

Rosa ;Por miedo al enemigol 

Car. No: por miedo á los amigos. ¿No ves tú que 

el Cabo toas me las da en el mesmo sitio? 
Rosa ¡Ah! pues ahí me las den todas. 
Car. ¡A tí sí, porque llevas mucha ropa! 

Rosa Oye, ¿y qué traje llevan las cantineras? 
Car. Pos yo no he visto na más que una pinta en 

un papel. 
Rosa ¿Y cómo era? 

Car. Pos verás. Una gorrita; una guerrera con 

faldones; unos pantalones mu cortos y mu 

anchos; polainas y... (La mira y ríe maliciosamen- 
te.) ¡Ja, ja! ¡ja, ja! 

Rosa ¿De qué te ríes? 

Car. ¡Ja, ja, ja, ja! 

Rosa ¿Pero de qué te ríes? 

Car. ¡De que... de que yo no sé si llevarán cal- 

zoncillos! 

Rosa ¡Claro, hombre! Llevarán pantalones como 

las mujeres. 
Car. {En la estampa no se ve na! 
Rosa ¡Qué bruto eres! 

Car. Ya lo sé: ¡siempre me lo están diciendo! 

Rosa ¡Pues debías enmendarte! 

Car. ¡Eso sí que no! Cuando Dios me hizo así, 

será porque le haría falta. Viva la gallinita 

y viva con su pepita. 
Rosa ¡Mira quién viene allí! 



Car. ¡El Cabo! 

Rosa jNo me hables ahora! 

Car. ¿Por qué? 

Rosa ¿No sabes lo que te he dicho antes? 

Car. ¡Ya no me acordaba! 

Rosa ¡Pues chitón! 



ESCENA IV 

DICHOS y el CABO, primera izquierda 



üúsica 



Cabo ¡Rosa del alma mía! 

Car. ¡El Cabo ya está ahí! 

Rosa ¡Antonio de mi vida! 

Car. Yo estoy también aquí. 

Cabo Dame á besar tu mano. 

Rosa Carranque nos verá. 

Cabo Carranque: media vuelta; 

marchen, de frente. Marcb. 

(Carranque no obedece.) 

Car. (¡Carranque se hace el tonto!) 

Rosa ¡Carranque quieto estál 

CABO (Furioso.) 

Carranque, ¿no has oído? 
Car. No me he enterao de na. 

Cabo Izquierda, izquier... de frente. 

Rosa (¡Pobre Carranque!) 

Cabo ¡March! . . 

CAR. (Obedece y hace mutis por la izquirda marcando él mi 

paso.) * 
Un, dos; un, dos, 
un... (Antes de dos minutos 
• estoy de vuelta yo.) 

(Mutis izquierda.) 

Cabo Dame un abrazo, prenda 

del alma mía. 
Rosa No digo yo ur) abrazo, 

cien te dar(g. 
Cabo Ya puedes ir contando, 

luz de mi amor. (Abrazándola.) 



¡Uno! 

Me sabe á poco. 
¡Pues otro! 

Dentro.) Un, dos. 

¿Qué cuenta ese zopenco? 

¡Pues cuenta el paso! 
Pensé que era la cuenta 

de los abrazos. 
Mi teniente, me ha dicho 

hace un instante, 
que nunca más te jure 

mi amor constante. 
¿Por qué será ese hombre 

tan exigente? 
Yo creo que son cosas 

de tu teniente. 
¿Pero tú no me olvidas? 

¡Dulce esperanza! 
¡Para mí tu eres antes 

que la Ordenanza! 

Dentro.) 

¡Un, dos! 

Ese borrico 

ya viene cerca. 
Pues ya verás si viene 

la que le espera. 

Saliendo izquierda.) 

Aquí estoy yo... 
¡Alto! 

Ya estoy cansado 
de tanto un, dos. 
Vete al cuarto de banderas 
y le dices ai teniente: 
Me ha mandado el Cabo Luna 
que viniera diligente. 
(Si el teniente está durmiendo 
y le torba su reposo, 
de seguro que al momento 
me lo manda al calabozo.) 
(Este quiere que me marche 
para más tranquilo estar. 
Si el teniente está durmiendo 
me las tiene que pagar.) 
(Me da lástima del pobre; 



— 13 — 



por quererme él abrazar, 
no le deja ni un momento 
ni vivir ni descansar.) 
Car. ¡Yo no me voy de aquí! 

ñ. un fsesupo 

Rosa i Si Carranque pretende darnos el susto 
Cabo j como pueda le voy á dar un disgusto. 

n _ \ Rosa ) en seguida me está abra- 

Como ¡elCabo¡ [zando 

el demonio, sin dada, lo está llevando. 

Yo te quiero con locura 

y á tu amor no he de faltar, 

y en teniendo tu cariño 

qué me importa lo demás. 

Es preciso que se aleje 

de este sitio ese animal, 

porque como es tan zopenco 

temo una barbaridad. 

Si Carranque se empeña en darnos el susto 
como pueda le voy á dar un disgusto, 
p S Rosa ) en seguida me va á abra- 
(el Cabo ) [zar 
el demonio, sin duda, lo va á llevar. 



A ver si se marcha 
pronto ese animal. 
Car, El Cabito y Rosario me han dado el susto 

como pueda le les voy á dar un disgusto. 
Como el Cabo á Rosario está abrazando 
el demonio, al mirarlos, me está llevando. 
Vaya un par de sinvergüenzas, 
yo no he visto cosa igual, 
como pueda hacerles una 
lo tenéis que pasar mal. 
Estos quieren que me aleje 
porque el Cabo es un truhán, 
si el teniente está durmiendo 
me las tienen que pagar. 
El Cabito y Rosario me ha dado el susto 



- 14 



como pueda les voy á dar un disgusto. 
Como el Cabo á Rosario está abrazando 
el demonio, sin duda, img va á llevar. 

Por más que se empeífe^£ ■■jfiwté^^ 
no me he de marchar. el 



Hablad© 



Cabo ¡gaítlñ^'tie! 

Car. ¡Presente! (se cuadra.) 

Cabo ¿No has oído? 
Car. ¡Sí, señor! 

Cabo ¿Y qué te he dicho? 

Car. Que vaya al cuarto de banderas y que le 
diga al teniente que venga aquí en seguida 
de parte de usté. 

Cabo ¡Anima!! 

Cabo ¡Eso sí que no se lo digo yo! 

Cabo ¡Eres tú! 

Car. Y de tú, mucho menos, porque no tengo 

confianza con él. - 
Cabo Que el animal eres tú y esta es la última 

vez que te lo digo. 
Car. Lo mesmo me dijo usté esta mañana y me lo 

ha güelto usté á ripiií. 
Cabo ¡Vamos, vivo! 
Rosa (Pobrecillo: me da lástima.) 
Car. Bueno, hombre, bueno. No se ponga usté 

así. ¿Qué le digo al Uniente'? 
Cabo Le dices que vas de parte mía para que te 

meta en el calabozo. 
Car. \Po$ pa eso me voy direzto y no le molesto! 

Cabo Largo he dicho. ¡Toma! (puntapié.) 
Car. ¡Ay! 

ROSA ¡No, eSO no! (Conteniendo al Cabo.) 

Car. (pasando á la derecha.) (¡Infama! ¡Perjúridal) 

Cabo ¡Vamos! 

Car. (Lloriqueando.) ¡Ya me... voy! 

Cabo ¡Vamos! 

Car. (¡Y to por culpa de ella!) ¡Ya me.,, vo... oy! 



~~ 15 ~~~ 



(Como el tiniente esté durmiendo la siesta 
como tos los días, me las tién que pagar.) 
Cabo (Amenazándole.) ¡Carranque! 

CAR. (Llorando cómicamente.) ¡Ya... me... me... VO... 

O... Oy! (Mutis derecha.) 



ESCENA V 

El CABO y ROSA 

Rosa ¡Pobrecillo! 

Cabo ¿Qué pobrecillo? ¿Qué va á ser pobrecillo 
ese animal? 

Rosa El infeliz, como cree que le quiero y ve que 
nos abrazamos, tiene celos y no quiere mar- 
charse. 

Cabo En cuanto se presente en el cuarto de ban- 
deras, el teniente le mandará al calabozo y 
nos veremos libres de él. 

Rosa ¡Ah! ¡Toma! 

Cabo ¿Qué me das ahí? _ i: .,v , ; ¿/ 

Rosa Un paquete de o luiMMBIh «püiu'klt'u^ - s< 

Cabo Vamos, mujer, |!eo s|^que no. L. 

Rosa / Tómalo, tómalo ó me incomodo. 

Cabo / ^ Eeo s^que no. (Tomándolo.) ¡Lo tomo porque 

es de cuarenta y cinco, digo, porque es tuyo! 

Y esto, ¿cómo ha sido? 
Rosa ¡Pues verás! 
Cabo ¿De la sisa, eh? 

Rosa ¿De la sisa? {Cá, hijo! ¡Yo no siso! Es que 
como el señorito compra por junto el taba- 
co para el mes, al abrir el cajón, las vi y 
cogí una para tí, ¿pero sisar?... ¡Sí, sí! ¡Bue- 
na es mi señorita! ¡En seguida! ¡¡Cuenta 
hasta los garbanzos que se echan al pu- 
chero!! 

Cabo ¿Que cuenta los garbanzos? 
Rosa ¡Sil 

Cabo ¿Y cuándo se deshacen? 
Rosa Cuenta los pellejos. 

Cabo Camará pos vaya un modo de alambicar. Y 
el señorito... ¿también cuenta los pellejos? 
Rosa ¡Cá! El señorito es muy bueno. El otro día 



— 16 — 



me dijo que si me dejaba dar un beso me 
compraba unos pendientes. ¡Ay! (se echa la» 

manos á las orejas, tapándose los pendientes.) 

Cabo ¡A ver las orejas! (incomodado.) 

Rosa . ¡Vamos, quita! 

Cabo I A ver las orejas/ (Más.) 

Rosa ^Vaya! ^ 

CaBO (Cogiéndola de una mano y muy incomodado al ver 

que lleva pendientes.) Rosarillo, ayer no tenías 
pendientes y hoy sí. 
Rosa ¡Pero hombre! 

Cabo (Muy furioso.) Ayer no tenías pendientes y 
, hoy los traes. ¡Ésos te los ha comprao el se- 
ñorito! (Más.) 
Rosa ¡Pero, hombre!... 

Cabo ¡No me mientas! ¿Te los ha comprao el se- 
ñorito? (Más.) 
Rosa ¡Pero, Antonio! 

Cabo ¡No me lo niegues! (Rabioso.) ¿Te los ha com- 
prao el señorito? 
ROSA (Con rubor.) ¡Si! 

CABO (Con exagerada calma y naturalidad.) ¡Bueno! (Saca 

la cajetilla con la mano derecha y acciona con ella en 

la mano.) ¿Lo ves tú? Si á mí no hay quien 
me la dé. 
Rosa Pero... ¿te enfadas? 

Cabo Yo no; es pa que veas que á mí no hay 

quien me la dé. 
Rosa Pero, ¿no te la he dao ya? 
Cabo Si no hablo de la cajetilla. 
Rosa ¡Ah! 

Cabo Bueno: dame un abrazo, (se lo da.) 

ESCEÑA VI 

DICHOS y BA.RTOLO. Quinto andaluz muy bruto. Viene Jadeante, 
pues se supone que ha corrido mucho. Sale por la primera derecha 

Bar. ¡Precente! 

ROSA (Asustada, pasando á la izquierda.) ¡Ay! 

Cabo ¡Bruto! 

Bar. ¡A la orden! ¿Quéjase fartaf 

Cabo (Mirándolo, incomodado.) ¿Quién te ha Uamao? 



— 17 — 



Bar. Carranque... 

Cabo Y... ¿yo soy Carranque? 

Bar. No, señor. 

Cabo ¿Qué dices? 

Bar. Que Carranque me ha dicho: Bartolo, corre 
corriendo que el Cabo está repartiendo dul- 
ces, y te ha llamao. 

Rosa ¡Já, já, já, já! (Ríe.) 

Cabo ¿Que yo...? 

Bar. jSí, señó! 

Cabo ¡Haorase visto granuja! ¡Como le he echado 
de aquí, me manda á este zopenco, para no 

dejarnos hablar! (Paseando por el proscenio y 

Bartolo detrás.) Ya me las pagará. ¡Canalla! 

¡Granuja! ¡Sinvergüenza! 
Bar. ¡Mi Cabo: misté que yo no he sío el que me 

he dicho que venga, que ha sío Carranque! 
Rosa ¡ Mira tú si sabe! 

CABO (Dejando de pasear.) TÚ y él, y él V tú, SOÍS dos 

animales. 
Bar. Tú, sí; pero él... 

Cabo fj Dos brutos. Dos burros. Dos burros. ¿Eh? 

Bar. " ¡Si yo no digo «a! 

Cabo « ¡Pues debías decir algo! 

Bar. ¿Como no quiera usted que rebuzne? 

Cabo ¡Toma! (puntapié.) 

Bar, ¡Ay! (¿Estos son los durses?) 

Rosa (interponiéndose.) Vamos, eso sí que no. No le 
pegues. ¿Qué culpa tiene él? 

Cabo Si yo no me enfado con él: si es con Ca- 
rranque. 

Bar. (Pos, ca... arranque de estos, me cuesta una 
patá.) 

Cabo ¡Fuera de aquí! : 

Bar. Deceguia. (Mutis rápido por la derecha.) 



ESCENA VII 

El CABO y ROSA. Luego BLAS, quinto aragonés, sencillote. Habla 
con marcado acento y muy sonriente. Sale por la primera derecha 

Cabo ¿Pero tú has visto? 

Rosa Lo que he visto es que tienes muy mal ge- 
nio. 



— 18 



Cabo (con luria reconcentrada.) ¡En cuanto pesque á 

Carranque, lo reviento! 
Rosa Vaya, tranquilízate y dame un abrazo. 

Cabo Vamos, hombre, que si no fuera porque... 

(Distraído le da un abrazo con íuerza.) 

Rosa j Vamos, no aprietes tanto, que me haces 

daño! 

Cabo ¡Si es que creí que era ese bruto! (Abrazándoi* 

con cariño.) 

Rosa ¡Pues soy yo! 

I / BlZA (Saliendo y viéndolos abrazados. Sin saludar militar- 

\¡QJ) ' mente.) ¡Que aproveche! 

* ROSA (Pasando asustada á la izquierda.) ¡Ay! 

CABO ¿Otro? (Sorprendido.) 

Blas ¿Cómo otro? Yo he vinido porque mi lo han 
dicho, que si no, mu hubiá queao quietecico. 
¡Güeña siestecica mi hi estaba echandol Me is- 
pertó Carranque y me ijo digo dice: Anda,- 
Blas, que ti llama el Cabo y cuando vinía 
\ leá, mi incontré con Bartolo y le íje dice digo: 

i — _h¿2^S^ corre, Blas, que está repartiendo bizcochos. 

y (Muy contento y sonriente.) ¿Bizcochos? De plan- 

tilla. (Levantando el pie.) Levantó el pie y se 
fué y yo he vinido corriendo por si ha que- 
dao alguno. 

Cabo (con mucha soma.) Por si ha quedao alguno, 
¿eh? ^ 

Blas Si, siñor; (Muy senciiiote.) pero si no hay... 

otro día será. 
Rosa Carranque se está vengando. 
Cabo Conque tú vienes por un bizcocho, ¿verdad? 
Rosa j (¡Pobre!) 

Blas p 0 ¡Toma! Eso dijo Bartolo; pero si no ha 
I quedao... 

Cabo * ¿Que si no ha quedao? Ahora, ahora voy á 

dártelo. ¡Vuélvete de espaldas! 
Blas ¿Que mi vuelva? 
Cabo ¡Sí, hombre, sí! 

Blas f ero si mi güelvo, ¿por dónde quié usté que 
mi lo coma? 

. Cabo Por aquí. ¡Toma! (Le da un puntapié.) 

BLAS ¡Ay! ¡Socorro! (Sale corriendo y el Cabo detrás.) 

Rosa Déjale, hombre. 

Cabo ¡Toma bizcochos! (otra.) 



— 19 — 



¡Mi Cabo, misté que yo soy inocente! 
Tú, Bartolo y Carranque estáis de acuerdo 
para tomarme el pelo. 
¡Eso es mintiral 
Y os voy á reventar. 
(Pero si yo no he síol 
¡Ahora verás! 

ESCENA VIII 

DICHOS y CARRANQUE, que trae puesto un capote de teniente con 
el cuello subido hasta los ojos. También sacará la teresiana encas- 
quetada con el fin de que se le vea muy poco la cara. Siempre que 
habla con el Cabo y los demás, le da un tono enfático, fingiendo 
ser el teniente. Sale también BARTOLO, derecha 

Cabo ¡María Santísima! ¡Nos caímos! 
Rosa ¿Qué ocurre? 
Cabo ¡El teniente! 

HOSA ¡Yo me escurro! (intenta escapar.) 

Cabo ¡Y yo! (Idem.) 

Blas ¡Y yo! (ídem.) 

Car. (Saliendo con Bartolo.) ¡Alto ahí! (De derecha á iz 

quierda, quedan Carranque en primer término, cerca 
del bastidor y de la batería. Bartolo y Blas en tercer 
término, cuadrados militarmente. A" la izquierda, en 
segundo término, el Cabo, también cuadrado, y á su 
lado Rosa. Pequeña pausa.) 

Cabo (¡Me he caído!) 

Car. (Con satisfacción y muy reconcentrado.) (¡Ya te 

diré yo á tí cuántas son cinco!) 
Rosa (con el aliento.) (Antonio... estoy perdida.) 

CABO (Sin mirarla y con mucha naturalidad.) (¡Ya lo sé!) 

Car. (Muy bajito, pero muy despacio y muy claro.) (Como 

me conozca er cabo, me furcüian.) (Ahuecan- 
do mucho la voz.) ¿Qué... pasa aquí? 

Cabo (con mucho miedo.) Mi teniente... 

Car. (Muy furioso.) Yo no soy mi teniente, digo... 

(me colé) yo... soy yo: soy yo, y ya lo sabéis, 
y que no sus lo güerva á ripití, 

Cabo Mi... teniente... yo... 

Car. Usté es un animal, y eBta es la última vez 

que se lo digo. (Y la primera.) 




— 20 — 



Cabo (Está furioso. Nunca me ha hablado de este 
modo.) 

Car. (Con mucho miedo y muy bajito.) (Me va á dar 

dos potás que me va á gorvel loco.) 

BLAS (Da dos pasos al frente: se cuadra delante del su- 

puesto teniente y habla muy decidido.) Con permi- 
so de usted mi Uniente, yo tenía que icirle á 
usté... 

Car. ¡Silencio! 

Cabo (Alguno tiene que pagar mi rabia. ¡Toma!) 

(Le da un puntapié á Blas, que se retira asustado á su 
sitio. Carranque, al ver que el Cabo levanta el pie, se 
retira un poco, echándose las dos manos atrás asustado.) 

Blas ¡Ay! 

Car. (Creí que era pa mí.) ¿Qué es eso? 

Blas (Muy natural.) {Un bizcocho! 

Car. (Conozco la confitirla.) (pausa.) Y... ¿qué hace 

aquí esta... zeñoritaf ({Me páice á mí que la 

trato con educación!) 

Bar. (Fijándose en que Carranque tiene el cuello subido.) 

(¡Me paice que er Uniente tíe frío!) 
Blas (Si li hubián dao las patás que á mí, hubiá 

entrao en calor.) 
Car. ¿Ce habéis quedados mudosf 

CABO ( Adelantándose muy asustado.) Pues... esta... 

Car. Cuádrese usted. 

CABO (Cuadrándose y hablando con mucho miedo y nervios- 

so.) (Lo dicho; no me puede ver ni en pin- 
tura.) Pues esta... esta es una papa... una 
pai... sana mía que ha venido del pueblo 
esta mama... esta... má... mañana á traer 
una ca... una ca... 

Car. ¿Una qué? 

Cabo Una ca... jetilla de parte é mi madre. 
Car. ¡Mentira! 
Cabo ¡Mi teniente! 
Car. ¡A verla! 

Cabo Aquí está, (sacando el tabaco.) Mire usted. 

Car. (Muy enfático.) ¡Vaya, vaya, vaya, vaya, vaya! 

Traiga usted eso. (En la vía me güervo á 
ver en otra.) ¿No le da á usted vergüenza? 

(Pa mí.) (Se la guarda en el bolsillo de la izquierda 
del pantalón.) 

Cabo (j Y se la guarda!) 



— 21 — 



Blas (Le ha quitao el tabaco. |Me alegro!) 
Bar. (¡Y yo!) 

Rosa (ai cabo.) (No te apures: allí quedan más.) 
Car. (Muy enfatuado.) ¿Y... dice usted... que es 

una paisana? 
Cabo Sí, señor. (Me va á comprometer.) 
Car. Y... ¿de qué pueblo? 

Cabo ¡Andaluza! 

Rosa Sí, señor: de Aran juez, provincia de Anda- 
lucía. 
C\bo (¡Atiza!) 

Cák. ¡Bueno, bueno, bueno, bueno! (pequeña pausa.) 

jChiol! (Llamando por señas á Rosarillo.) Rosari... 

(¡Josú: por poco me cuelo!) ¡Hum! .. ¡Fula- 
na! ¡Venga usted en seguida! 
Rosa (¿Qué me querrá?) ¡Ya estoy aquí! _ 
Car. (Lo que es ahora vas á traga toa la quina 
que yo tragué endenantes.) ¡Abrázame! 

CABO (Furioso.) ¿Qué? (Rápido.) 

Rosa ¿Yo? (ídem.) 

Cak. ¡Sí! (Fuerte y con energía.) ¡Firmes! ¡Media 

vuelta! ¡Ar! 

BLAS , Un, dos. (Dando la media vuelta.) 

Bar. \ Un, dos. (ídem.) 

\ (a un tiempo.) 

Cabo / Un, dos. (ídem.) 

Car. \ Un, dos. (Dando dos abrazos á Rosa.) 
CABO (¡Qué rabia!) (El Cabo y los quintos quedan de es- 

paldas al público.) 

Car. Así, (vuelve á abrazarla.) pa que aprendas á 
contá. (otro.) 

Cabo (Furioso.) (¡Y la abraza delante de mí! ¡Ver- 
dad es que yo he hecho lo mismo delante 
del otro! ¡Uf! ¡Me está llevando el demonio!) 

(Patalea.) 

Car. (¡Traga quina, traga quina!) 

Cabo (¡Que no lo consiento, ea!) (se dirige á él.) ¡Mi 
teniente! 

Car. (sin dejarle hablar.) ¡Vaya usted al calabozo 
hasta que yo le avise! 

Cabo ¡A la orden, mi teniente! (¡En cuanto pes- 
que á Carranque, me lo como!) (Da una pata- 
da á Bartolo que está vuelto de espaldas y hace mutis 
por la derecha rápido.) 



— 22 — 

BAR. ¡Ay! (Carranque se vuelve al sitio por donde se fué 

el Cabo y dice poniendo el puño derecho sobre la 
mano izquierda.) 

Car. (¡Traga quina! ¡Traga quina!) (Bartolo vuelve la 

cara al sitio donde se fué el Cabo y sorprende á Ca 

s rraitque en sus movimientos, y éste al ser sorprendido, 

queda muy serio, temeroso de que lo conozcan. Des- 
pués de una pequeña pausa, pasa al lado de Rosa qne 
estará á la izquierda.) 



ESCENA IX 

DICHOS, menos el CABO 



Har. (¡No ge oye ná\) 

Blas ' (¿Y cómo quiés oirlo si estamos güeltos de 
espaldas?) 

Rosa (Temerosa.) Se... señor teniente... yo tenía... 

tenía que pedir á usted un favor. ¡Que per- 
donara usted al Cabo! 

Car. ¿Sí, eh? (Me estoy ajogando con el cuello este.) 

líosa Carranque le habrá dicho á usted... 

Car.. (Dice que sí con la cabeza.) 

Rosa Carranque se empeña en que yo le quiera... 

ÜAR. (El mismo juego.) 

Rosa Y yo... la verdad... 

CAR» (ídem.) 

Rosa (Muy natural.) ¡Carranque es un bestia! 

CAR. (El mismo juego.) 

Rosa ¡Hasta usted me da la razón! 

CAR» (Dice que no.) 

Rosa ¡Y yo quiero al C ibo, porque es un buen 
chico! 

Car. (Conque un buen chico, y nos da cá patá 

que nos revienta.) 
Rosa. Y si usted le perdonara, yo le daría á usted... 
Car, ¿Otra cajetilla? 

Rosa ¡Y un abrazo! 
Car.. (\Ma ajogol) ¡Es poco! 

Rosa Pues dos. 

CAR- ¿DOS? ¡Media vuelta! \Ar\ (Carranque manda la 

evolución sin mirar á los quintos. Estos al dar la me- 
dia vuelta quedan de frente.) 



Blas i rj , 
Bar. j Un, dos. 

ROSA (Abrazándolo.) ¡Uno! (Pausa.) 

Car. [Parta otroi 

Kosa ¡Es que nos venl (por ios quintos.) 

Car. (Se vuelve y al verlos de frente le dice con mucha ex- 

trañeza y naturalidad.) ¿Pero no he mandao me- 
dia vuelta? 
Blas ¡Si ya la irnos dao! 

Car. Irnos, irnos. ¡No se dice irnos: se dice amosl 

(Continúa de espaldas á Rosario.) 

Blas ¡Pus ya la amos daol 

Car. ¡Pus otra media! (no i© hacen.) 

Rosa Ahora que está distraído voy á dar la vuel- 
ta por detrás de la tapia á ver si logro que 
el capitán perdone al Cabo. (Mutis izquierda.) 



ESCENA X 



Car. 
Blas 
Bar. 
Blas 
Bar. 
Car. 



Blas 
Car. 
Los DOS 
Car. 
Blas 



Bar. 
Car. 
Los DOS 



DICHOS, menos ÉOSA 

¡Otra media! 

¡Un, dos! (Haciéndolo.) 

(Camará lo que le gustan las medias.) 
(¡Pos lo que es ahora chasco te llevas!) 

(Busca á tientas, sin dejar de mirar á los quintos, el 
cuerpo de Rosa y, al convencerse de que se ha ido, se 
•enfurece.) 

Sí, busca, busca! \Sa dio la pajaral 
Ah, perra! 
Já, já, já, já! 

Silencio, ó sus arrestro á tósl 

(pasando á la izquierda de Carranque y subiendo la 
mano militarmente. ) Mi teniente, ahora que es- 
tamos solos. El Cabo me ha dao dos patáe. 

(Baja la mano.) 

(Sube la mano.) Y á mí. (La baja.) 

I Y á mí! 

(Suben la mano y la bajan después de la frase.) 
¿Cómo? (Cada vez que hablan Blas ó Bartolo suben 
la mano y la tienen en su posición durante todo el 
tiempo que hablan, resultando que siempre hay uno 



— 24 - 



cuadrado y el otro uo. La escena ha de ser muy ani- 
mada y viva.) 

Car. ¡Que á mí... me paese eso mú mal: pero mú 

mal! (Que no pueo hablar con el cuello 
este.) 

Blas ¡Y no nos enseña la instrucción! 

Bar. |Y esa es la novia de Carranque! 

Blas ¡Que se la está pegando con el Cabo! 

Car. ¡No, al revés: me lo ha dicho ella! 

Bar. Y el Cabo se la ha quitao. 

Blas Y esa cajetilla, se la ha traío ella. 

Car.. ¡Y. yo se la he quitao! 
I /vy. Bar. (cJmovido, pero sin llorar.) ¡Y al probé Carran- 

que... lo han metió en el calabozo! 
Blas (ídem.) ¡Pro.. .be... Ca...rranque! 

Bar. (ídem.) ¡Pro.. .be.. .cilio! 

Blas (Llorando algo más, pero sin exagerar.) ¡Tan bue- 

no! ¡Jí, jil 
Bar. ¡Tan brutote! ¿Jí, jíl 

Car. (Me están haciendo llorar.) 

Blas (Agachándose, pero sin llegar á caer de rodillas.) ¡Mi 

teniente, perdone usted á Ca...rran...que! 
Bar. (como Blas.) Mi Carranque... ¡Perdone usted á 

teniente! ¡Digo... al revés! 

BLAS (Llorando, pero sin gritar.) [Sí, SÍ! 

Bar. ¡Sí, sil 

Cak. ^Se agacha como ellos y llora.) ¡Sí, SÍ! Sí... (se pone 

en pie y dice muy contento.) ¡Si Carra nque SO} T yo! 

LOS DOS (Caen de rodillas sorprendidos, levantándose al empe- 
zar la música.) ¿Qué? 

música 

Car. Me quito el capote 

y la teresiana, 

(Se quita dichas prendas y las coloca sobre el banco.) 

y ya soy Carranque 

vuestro camarada. 
Blas ¡Lo que es de teniente 

estás superior! 
Car. ¡Es que p<% estas cosas 

soy muy listo yo! 
ía)S dos Y nosotros somos 

muy tontos los dos. 



— 25 — 



Car. Ya saben que Carranque 

es mi apellido, 
y mi nombre de pila 

pues es Toribio; 
y si acaso me llegan 

á castigar, 
en sacando la lengua 

no pasa ná. 
Los tres ¡En sacando la lengua, 

no pasa ná! 



Car. En habiendo un amigo 

que se interese, 
no haya miedo en España 

que te molesten. 
Si un beato te quiere 

recomendar, 
aunque saques la lengua 
no te hacen ná. (1) 
Los tres Aunque... etc. 



Hablado 



Blas ¡Miá que el chasco que se ha llevao el Cabo! 
Bar. ¡Y tú le mandaste al calabozo hasta nuevo 
avisol 

Car. Pues como esté en el calabozo hasta que yo 
le avise... Ahora voy al cuarto de banderas 
á dejar el capote y la teresiana, y... (sube y 

al ir á coger las prendas, mira á la derecha y se v« 
venir al Cabo. Asustadísimo.) ¡Ay, ay, ay, ay! 

Los dos ¿Qué? 

Car. ¡Ay, qué que... ay, qué que... que ahora si que 

voy á sacar la lengua! 
Los dos ¿Qué pasa? 

Car. ¡El Caca... el cacadol ¡Que viene coco... que 
viene coco... co... corriendo con la Ro... con 
la Ro...sario! 



(l) En el final hay couplets para la repetición. 



26 — 



Los dos ¿Eh? 

Cabo (Dentro.) ¡Carranqueeee! 

Car. ¡Esconderrae!|Esconderme! (?e esconde detrás 

de los dos. Sale el ¿abo y se lía á puntapiés con los 
tres.) 



ESCENA ULTIMA 

DICH03. El CABO y ROSA sujetándolo, primera derecha 



Cabo ¡Suelta! ¡Déjame que me lo coma! (patada», 

carreras, voces y quedan de derecha á izquierda Ca. 
rranque, Rosa, el Cabo, Bartolo, Blas.) 

Rosa ¡Antonio, por Dios! 

Car. ¡Socorro! 

' Jabo ¡Ah, granuja! ¡Toma! (Le pega.) 

Car. [Ay! 

Blas ¿No idas que eran bizcochos? 

Rosa ¿Pero qué ha pasao? 

Cabo ¡Qué ha de pasar! Que al ir al calabozo, me 



veo salir del cuarto de banderas, ai tenien- 
te, hecho una furia, y calcúlate tú cuál sería 
mi sorpresa «¿Es así como cuida usted de la 
disciplina? ¡Me han robado el capote y la te- 
resianal»¿Perono ha estado aquíUarranque? 
«¡Qué Carranque ni qué narices! ¡Yo estaba 
durmiendo la siesta como todas las tardes y 
al despertar es cuando he echado de me- 
nos esas prendas!» Y es que este granuja... 



Car. (De rodillas.) Perdóneme usted. ¡Yo he sío, 

pero ya no tengo ná! ¡Que me registren! 
Cabo ¿Cómo que no? ¿Y esta cajetilla? (se la quita.) 
Car. ¡Es de cuarenta y cinco! 

CABO (Lo coge de una oreja y lo trae al centro.) ¡Granu- 

ja, al calabozo y mañana ya te lo dirán en 
el consejo de guerra! 

Car. ¡No señor: si yo no necesito que me aconse- 

je naide: si ya sé yo lo que tengo que hacer! 

Cabo ¡Bribón! 

Rosa ¡Déjale! 

Cabo Sin la cabeza. Al calabozo. 



(Al público.) 

¥a que voy al calabozo, 

os pido por compasión 

que me deis cuatro palmada?, 

antes que caiga el telón. (Música y 



FIN 



Letras para la repetición de 



ios couplets 



Unos hombres que en Francia 

han expulsado, 
en España los pobres 

se han refugiado. 
Y yo creo que pronto 

se habrán de ver 
en vez de camareras 

en los cafés. 



Como tanto se vende 

el buen Toribio, 
se ha concluido el padr 

y hasta los hijos. 
Y yo sé de una chica 

que ha ido á encargar 
que quiere que le hagan 

siquiera un par. 



Una joven casada 

con un Toribio 
que saque más la lengua 

le ha prohibido; 
y ayer tarde le dijo 

con seriedad: 
si tú piensas sacarla 

no me hables más. 



Ayer tarde en la calle 
de la Montera 

Asunción me decía: 
saca la lengua. 



Pero al ir á sacarla 
dijo Asunción: 

no la saques, Toribio, 
que es lo mejor. 



Dicen que han puesto un bando 

en que el Alcalde, 
le prohibe á Toribio 

el que la saque; 
y aunque mucho lo siento 

no lo hago más, 
por no infringir el bando 
municipal. 

A poquito que lleves 

ten por seguro, 
que hasta el pelo te quitan 

en los consumos; 
pero un carro de vino 

puede pasar, 
siempre que sea el carro 
de un Concejal. 



Pór bajar del tranvía 

al ir andando, 
ee ha partido una pierna 

don penando; 
y le dijo su esposa: 

¡No seas así, 
cuando sea... preciso 

llámame á míf x 



Hoy las cédulas cuestan 

el doble que antes, 
y siguen los consumos 

sin rebajarse. 
Con lo cuál se ha venido 

á demostrar, 
que aunque sacan la lengua 

no dicen ná. 



Al saber que la lengua 

saca Toribio, 
en las Cortes hay muchos 

que hacen lo mismo; 
con lo cual fácilmente 

se ha demostrao 
que hoy cualquier Toribio 

es diputao. 



En un piso entresuelo 

vive María 
y pretende subirse 

á la guardilla; 
y al saberlo, furioso, 

dijo Ramón: 
si María se sube 

me bajo yo. 



OBRAS DE VENTURA DE LA VEGA 



Zarzuelas en un acto: 

El licenciado de Vülamelón (1) 

Los modelos (2). 

Jai-Alai (3). 

La cuadrilla del cojo. 

Cambios naturales. 

Toñuela la Golfa. 

Don Tancredo (2). 

La chiquilla. 

El curita. 

La huertanica. 

La rondeña. 

Inocencia. 

El crimen de Chamberí. 
Carranque (entremés). 

Comedias en un acto: 

Los de Badajoz. 
La hija de mi papá. 



(i) 

(2) 
(3) 



En colaboración con E. Rniz Valle. 
Idem id. con J. Arques. 
Idem id. con J. de la Cuesta.